Una Confesión

¿Quieres una confesión? Soy un necio, un inadaptado social, un metepatas al que parece que cualquiera puede atacar y mangonear porque no dirá nada.

Alguien que parece que nunca se defenderá, así que soy un precioso chivo expiatorio para cualquiera.

¿Merezco vivir? Pues ya no lo sé, quizá mi padre tuviera razón todos estos años llamándome inútil que no sabe hacer nada y no hace nada.

Soy la última pieza que por sus defectos no encaja y es rechazada.

Una pieza demasiado callada que no se entera de nada... No sirves, no vales, encaja golpes y aguanta. Ni siquiera sabes reaccionar cuando alguien te regala aunque por dentro estes deseando dar las gracias y mostrarlo, pero no.
Hicieras o no hicieras, reaccionaras o no reaccionaras, daba igual, estaba mal hecho.

Así que ahora no sé reaccionar, no sé hablar, no sé si lo que diré o haré está bien o mal, a veces me refiero a mi en tercera persona culpándome como quien se culpa al espejo.

Quiero callar las voces, pero a veces son más fuertes y más fácil sucumbir.

Escribo para evitarlo, para alargarlo... Porque cuanto más pierde el sentido, menos lógico es vivirlo.

Comentarios

Entradas populares